"Una nueva manera de ver la exhibición se abre al visitante mientras camina entre cerámicas, deidades de la fertilidad y el sol, dioses narigudos y pintura mural. Si se detiene en la síntesis, la geometría, las formas suaves y la magia de esas piezas trasladadas a un centro de arte contemporáneo, aparecen todas sus resonancias estéticas", escribe Raquel San Martín en la reseña de la muestra Dioses, ritos y oficios del México prehispánico que publica el suplemento adnCultura del diario La Nación. En una "lectura estética" de las más de 150 piezas que conforman la exhibición, San Martín reflexiona: "¿Qué puede conservar un museo, donde a menudo se los trasladaba, del sentido que esas piezas tuvieron en sus lugares y para sus creadores? ¿Qué resonancias traen y con cuáles las rodeamos nosotros, extranjeros en tiempo y espacio? ¿Qué pasa cuando, en una vuelta más, son mostrados en un centro de arte contemporáneo como Proa?".
La cobertura de Dioses... continúa con una columna de Alicia de Arteaga que recorre los 15 años de historia de Proa y su relación con el arte mexicano: desde Rufino Tamayo en 1996 hasta la Cabeza Colosal de la cultura Olmeca en 2004. "En esta tradición de intercambio virtuoso, Dioses, ritos y oficios del México prehispánico resulta una oportunidad única para contemplar los testimonios de una cultura en estado puro", concluye.
Lea la nota completa de Raquel San Martín, "Dioses prehispánicos", y la columna de Alicia de Arteaga: "México se detuvo en Proa".