Diario íntimo de una residencia frente al riachuelo
Día 1 - Sábado 2 de mayo
Ayer fue el día del/a trabajador/a. Suena loco, pero aún entre algunos de mis amigos, fue difícil que entiendan que el arte es un trabajo. Parece que tanta lucha, a veces, trae recompensa. Hoy empezamos una residencia donde nos pagan por crear.
La puerta nos las abrió un chico que si fuese un animal sería un caballo. Por su elegancia.
Nuestro espacio está en la planta de arriba, y por la ventana se ve el río. En el piso había alfombras, un objeto cálido, de textura de abuela. Entre el gris y el cemento.
Lo primero que necesitamos fue poner el cuerpo -en acción-. Vestir el lugar de Mover La Lengua. Vaciar de sentido el espacio y poner nuestras cositas. Como cuando llego a una casa de vacaciones. Muevo los muebles de lugar, acomodo mi ropa y objetos de manera acompasada y a mi gusto. La intención: hacer ese espacio propio, aunque sea por esa estadía.
A la tarde, en el otoño, hubo un recital en el jardín. Qué mirada penetrante la de Carla. No creo que sea tan fácil ser actriz. Al menos una buena actriz. ¡Qué presencia la de Carla!
Recitó un poema de Perlongher que usamos para un video de Mover La Lengua. Video que vimos muchísimas veces. Todo tiene un hilo.
Caminar por la Boca fue sentirse turista y tan de acá.
El restaurante peruano no era tan rico, pero hermosos, sus cuadros. También la moza. Y la limonada era riquísima.
Cosas:
La maternidad, como el arte, también es un trabajo no reconocido. Imaginate madre y artista, pffff.
El 66% de los padres no cumple con la cuota alimentaria. Imaginate qué harán con los cuidados. El 66, la mayoría. La justicia: muda.
Miércoles 6 de mayo - Segundo día
Tardé dos horas en llegar desde Florida a la Boca. La mitad de lo que se tarda hasta la playa. Tres veces lo que a la quinta en Delviso. El doble de lo que decía el Google Maps.
Martina había preparado la sala con el parlante y su consola. La compu. Cada vez más, la sala se viste de obra. Hoy también estuvimos mentales.
Tuvimos una reunión con Mariana. Virtual. Nos preguntó: ¿me ayudan a ayudarlas?
¿cuál es la diferencia entre una perfo y un workshop?
Mientras comimos una tarta de pollo, que fue a comprar Martu y en el camino sacó muchas fotos porque dice que cuando estás con un tema en la cabeza, aparece afuera por todos lados.
El tiempo cuando la pasás bien se escurre como el agua en una rejilla. Prefiero pensar que esta agua está haciendo un jugo. Un mini mar donde bañarnos cuando hace calor.
La luz cambió de color muchas veces. Nos visitaron dos franceses. Armamos escenas. Juntamos estadísticas. Leímos a Mariano Blatt. Y escribimos un poema que grabamos para la eternidad.
Volví en colectivo, a ver si tardo menos que con el tren. Lo manejaba una mujer.
Día 3 - Jueves 7 de mayo
Esta vez llegué primera. Abrí la computadora y empecé a escribir. Desesperada, como si se acabara el tiempo -se acaba-. Tenía ganas de hacerme un mate, pero solo podía escribir.
El día es el primero que dice otoño. Almorzamos polenta y hablamos con Nazareno, el artista residente que está abajo nuestro. Dijimos que llegar al espacio fue como una gran hoja en blanco, sí. También hablamos de investigar. Y cómo en otros ámbitos la investigación es paga. -Actualmente muy mal paga-.
Para combatir el vértigo hoy pusimos el cuerpo. Cuando me empiezo a mover a veces empiezo a bostezar, sin parar. El bostezo no se sabe qué función tiene. Refrigerar el cerebro, dice Google.
Armamos una coreo, y en un momento estábamos tan adentro que llegó un grupo de gente y no nos dimos cuenta. Entre ellos estaba Iña. Qué lindo verlo. Son los próximos en habitar el espacio. Se los dejamos calentito.
También buscamos estadísticas.
82% de las mujeres tuvo que frenar o renunciar a su carrera profesional después de maternar.
Bye.
Día 4 - 10 de mayo
Me siento la Schweblin del tercer mundo. Me pagan por crear y eso es algo muy novedoso para nosotras, y muy especial en este país. En general, y con suerte, nos pagan por hacer. Por el producto ya terminado. Y es tan importante este momento. Que lo otro no existiría sin todas esas horas ad honorem que una pone en la creación y proceso de sus obras. No existiría el arte, la cultura.
Sobre todo siendo mujer, y madre. Esta residencia es la meta-obra. Porque en la perfo hablaremos de esto, de cómo ser madre y artista al mismo tiempo. Cómo crear espacios para crear. Sin culpa. Hacerse el lugar físico y psíquico. Un cuarto propio, real o metafórico. Que haya otros sosteniendo.
En un mundo donde la productividad lo es todo, ni tiempo para leer tenemos. Donde estamos trabajando en mil empleos a la vez. Donde la cultura no está valorada por los cánones políticos actuales. Donde la mujer se sigue encargando de las tareas domésticas -en su mayor medida- y de los cuidados (de los hijxs pero también de las madres, de otros hijxs, de sus suegras, de sus parejas!!).
Usar un tiempo para crear, sin culpa y sin recibir dinero (porque producir se produce).
La residencia es algo más amplio que este tiempo, este espacio. Entramos en “estado de residencia”. Escuchamos podcast, leemos artículos, poemas, observamos por la calle. Estamos totalmente atravesadas por la temática. Y es que el arte no es divisible de la propia vida. Como el amor.
Día 5 - 06 de mayo
Hay sol y olor a domingo. La gente camina sin tiempo por el barrio. Un cartel dice “Bienvenidos a la República de La Boca”.
Un señor viene a visitarnos con su nieta que acaba de llegar a Buenos Aires a estudiar. Él es fotógrafo, y no entendemos muy bien por qué, nos habla en inglés y alemán. Aunque es argentino y vive acá. Le pregunto si hay algo de cómo concibe el arte, tiempos, o algo en general que haya cambiado desde la llegada de su hijo -padre de la nieta que nos visita- y dice no, para nada. Hace un gesto negando con la cabeza, de manera segura y sin lugar a repreguntas.
A la tarde nos ordenamos, como si ya hubiésemos podido identificar las piezas del rompecabezas. Ahora hay que armarlo. Un esqueleto sin vida.
Ponemos el cuerpo, probamos escenas. Me meto adentro de un cubo transparente. Bailo, recito. Recitoybailo.
Nos vamos llenas de polvo. De dudas, de alguna que otra certeza. Nos encontramos con los tubos lumínicos que harán las veces de escenografía. Si hablás, se prende uno. Según la palabra se prende otro. También se puede programar para que se prenda y apague según el tono de tu voz.
Jugamos como en el recreo cuando alguien dice, dale que….
Día 6 - 13 de mayo
Hoy vinieron unas chicas estudiantes de la UNA. Me dio nostalgia de esa época de la curiosidad. Si bien en mí nunca se apaga, en ese momento el mundo me daba sed.
Abrimos un debate sobre el deseo. ¿Se puede pensar fuera de contexto? ¿Sin un otrx?
Encuesta. En este link se puede completar una encuesta en torno a la temática del proyecto que se encuentra desarrollando Mover La Lengua en PROA21.
Playlist con textos seleccionados por Mover La Lengua para ser bailados